12549nam a22005897a 45000010005000000030007000050050017000120070003000290080041000320400037000730820022001101000043001322450092001752500012002672640167002793000062004463360029005083370033005373380028005704900042005985000223006405050019008635050020008825050069009025050012009715050027009835050056010105050035010665050045011015050065011465050073012115050012012845050026012965050036013225050031013585050030013895050079014195050037014985050067015355050029016025050085016315050086017165050020018025209889018226500051117116500038117626500028118006500043118286500038118716500035119096500015119442521gtuscu20251112112711.0ta251110e1995 gt a|||| |||| 00| 0 spa d agtuscubspacgtuscudgtuscuerda04aCEUR 551.482 C3461 aCastañeda Salguero, Césarecreador1 aSistemas lacustres de Guatemala :brecursos que mueren /cCésar Castañeda Salguero. aPrimera 1aGuatemala :bUniversidad de San Carlos de Guatemala, Dirección General de Extensión, Editorial Universitaria y Centro de Estudios Urbanos y Regionales.c1995. a196 páginas :bilustraciones (algunas a color) ;c21 cm 2rdacontenidoatextobtxt 2rdamedioasin mediaciónbn 2rdasoporteavolumenbnc aColección Estudios ;vvolumen No. 1 aInvestigación realizada en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos. Editado conjuntamente con la Editorial Universitaria en el vigésimo aniversario de fundación del CEUR.0 gPresentación0 gAgradecimientos0 gPrimera Parte :tInventario, distribución y origen geológico0 gResumen0 gI. tIntroducción --0 g2.tActuales sistemas lacustres y localización --0 g3.tOrigen y distribución --0 g4.tLagunetas y lagunas desaparecidas --0 g5.tConsideraciones sobre desaparición y localización --0 gParte segunda :tRaíces mayas y sistemas lacustres de Guatemala --0 gResumen0 g1.tIntroducción --0 g2.tPeríodo paleoamericano --0 g3.tCivilización maya --0 g4.tPeríodo colonial --0 g5.tPeríodo republicano: profundización de la dominación colonial --0 g6.tPeríodo contemporáneo --0 g7.tAlgunas prácticas en comunidades indígenas actuales --0 g8.tReflexión final --0 gApéndice 1.tUbicación político-administrativa de lagunas de Guatemala --0 gApéndice 2.tUbicación político-administrativa de lagunetas de Guatemala --0 gBibliografía.3 aTomado de la Presentación. La ciencia ha demostrado claramente, que el medio ambiente es producto de complejos procesos de interacción del mundo vegetal. animal y físico. La población humana es parte y resultado de esa interacción, pero, al mismo tiempo, ella se ha convertido en su mayor factor de desequilibrio por el tipo de sistema socio-económico que ha implantado. Cada año mueren en el mundo millones de personas a causa de hambre, la mayor parte niños; sin embargo esto no se debe totalmente a la incapacidad del suelo para producir suficientes alimentos, mucho menos unicamente al crecimiento "desproporcionado" de la población, como suele afirmarse. Es el tipo de sociedad la que establece la vía y proporción en que se distribuyen los bienes entre aquellos que, directa o indirectamente, intervienen en su producción. Somos parte de la naturaleza, de ella depende nuestra vida, pues es el soporte de todas las actividades que realiza el hombre en el campo económico. Pero, en países como el nuestro, marcados por el subdesarrollo y la dependencia, la relación sociedad-naturaleza se convierte en un drama que vive su población a diario, pues el deterioro natural es un resultado más del régimen de desigualdad social. Subdesarrollo y dependencia significan pobreza para las mayorías, que las obliga a sobreutilizar algunos recursos naturales para poder sobrevivir. Por ejemplo, en el área rural se ha hecho uso intensivo del bosque, llegándose incluso a culpar al campesinado pobre de la deforestación del país. Se dice que por su dependencia energética de la madera han acabado con amplias zonas boscosas del altiplano, pero no se dice que este recurso lo utilizan así, por el sistema imperante en Guatemala, que además de injusto, los obliga a valerse de formas arcaicas de sobrevivencia. Detrás de esa acusación se encuentran por lo regular los grupos pudientes y sectores oficiales, autores y consentidores, los verdaderos responsables del problema. En forma descarada y sistemática, son ellos los que han arrasado las ricas montañas de Guatemala, habitat de diversas especies vegetales y animales, muchas de ellas en vía de extinción por la tala inmoderada. Ahora, nos instan a reforestar, "...no dejemos que muera nuestra eterna primavera", se escucha, "...sembremos, porque el árbol es agua y el agua es vida". Se trata sin duda. de una tarea urgente, siempre y cuando nos aseguremos que esos bosques no correrán la misma suerte en manos de los grandes depredadores comerciales; pero fundamentalmente se deben combatir las causas de pobreza que obligan a la población a su uso intensivo y destrucción. La crisis forestal es sólo una parte del grave deterioro ambiental que sufre Guatemala. La actividad industrial guatemalteca, por tratarse de procesos productivos de carácter extensivo, sin normas para evitar sus efectos destructivos en el medio ambiente, es altamente contaminante de nuestros ríos, lagos y del subsuelo. Es aquí donde el libro de César Castañeda viene a llenar un gran vacío informativo y de análisis. Con profusa documentación y datos poco conocidos, y otros totalmente nuevos, nos hace comprender que la evolución de los cuerpos de agua, su nacimiento y muerte natural, nos es imperceptible por el largo tiempo - miles de años - que emplean en su evolución y desarrollo; como también nos hace comprender que la intervención irracional del hombre sobre la naturaleza, a través de sus distintas actividades en vías de lucro, provoca su muerte en corto tiempo. El autor nos muestra que la relación del hombre con la naturaleza ha asumido distintas formas a lo largo de la historia guatemalteca. Propone que los primeros asentamientos humanos se dieron en lugares cercanos a sistemas lacustres; con ayuda de información cartográfica e interpretando la topografía del terreno, documenta la forma cómo las culturas premayas y mayas, en las tierras bajas del Petén, fueron condicionadas por esta fuente de vida. En este sentido, los aportes pueden calificarse como la piedra angular de estudios posteriores, ya que auxiliándose de datos proporcionados por diversas disciplinas científicas, se plantean sugestivas propuestas de interpretación del auge y decadencia de las culturas que florecieron en el departamento de Petén (3,500 a. C.). Seguramente que este trabajo va ha provocar polémica entre los especialistas; y es que los debates no surgen de por sí, sino hay que cultivarlos; Einstein solía decir que algunas veces para la ciencia es más importante el planteamiento de problemas que de soluciones. De singular nitidez es la huella destructora que han plasmado en el medio natural la acción depredadora de los sectores poderosos, en aquel paisaje americano que inspirara a Alejandro von Humboldt a afirmar que este era el país de la eterna primavera, deslumbrando por la riqueza de su fauna y flora. La de la eterna primavera, deslumbrado por la riqueza de su fauna y flora. La mentalidad de pillaje hizo pensar que podía aprovecharse de cuando tenían a la mano, menospreciando las leyes de la naturaleza, impusieron la lógica de la producción del lucro por el lucro, sin ser capaces de ver al futuro, negando incluso de antemano el devenir de sus propias generaciones. Presa de la filosofía utilitarista, del confort inmediato, se olvidaron que la naturaleza puede satisfacer todas las necesidades básicas del hombre, pero que el consumismo ilimitado puede destruirla. La forma de pillaje que asume la explotación de los recursos naturales en países como Guatemala, ha desencadenado procesos desestabilizadores, afectando la producción alimenticia, la regeneración de los bosques, la calidad del agua, colocando en peligro la propia vida humana. En una relación de dependencia y explotación impuesta por el capitalismo mundial, esta actividad irracional ha sido incentivada por aquellos países denominados "desarrollados", que han extraído de nuestros frágiles ecosistemas sus materias primas mediante prácticas que en sus países de origen no se les permitiría. Muestra de esas actividades depredadoras, son algunos cálculos conservadores que aseguran que para el año 2,000 los bosques de los países del tercer mundo ya se habrán reducido en un 40%, en tanto que en aquellos países practicantes del latrocinio, tan solo un 0.5%. De continuar en esa ruta de deterioro ambiental, nuestros hijos, con justa razón, nos culparán de los problemas graves que enfrentarán; nos increparan de pasividad en momentos en que se demandaba una actitud más firme en defensa de la vida misma. Es necesario entender que cualquier utilización de un recurso natural debe ser primero sopesado, analizado para poder emprender un proceso racional de su aprovechamiento. Detener y combatir la tradición de destrucción que asola a Guatemala, es tarea de todos y sólo lo haremos con las armas que proporciona el conocimiento de nuestro medio ambiente y la práctica de justicia social. Devolverle su forma original es una quimera, antes bien, se propone que en base a lo existente, a lo que nos queda, y auxiliándonos de la tecnología más próxima a nuestra realidad, detengamos procesos destructivos, así empezaremos a recuperar los equilibrios perdidos entre el hombre y la naturaleza. En ese sentido, otro aporte importante de la obra de César Castañeda lo constituye el inventario de los sistemas lacustres aún existentes, porque no se puede conservar y apreciar aquello que se desconoce. Con una clasificación por rangos de altitud, extensión y distribución en el territorio nacional, nos brinda la oportunidad de aprender y de corregir nuestros errores, al describir las circunstancias en que han sucumbido en este siglo varios sistemas lacustres, desaparición irremediable bajo el signo del ''progreso". En realidad, como decíamos, la problemática ambiental guatemalteca sólo refleja el deterioro de la sociedad. Hasta ahora, la belleza natural ha sido marco para la injusticia social, para la violencia, para las victimas sobrevivientes de una política irracional de exterminio impuesta con criterios militares. Los desplazados, los que tuvieron que abandonar sus hogares, no tuvieron tiempo para apreciar la belleza de su tierra, para solazarse con sus amaneceres, pues la selva sólo fue el refugio, la oportunidad de sobrevivir. Es decir, la reconciliación social, es la base para reconciliarnos con la naturaleza, para comprender que nuestro dominio sobre ella no significa el señorío de quien la conquista por la fuerza y la esquilma, sino de quien vive en armonía con ella y utiliza sus recursos en función del bienestar integral del hombre guatemalteco. Para finalizar, nos sentimos satisfechos de presentar al lector este valioso trabajo de investigación realizado por César Castañeda Salguero en el seno del Centro de Estudios Urbanos y Regionales. El CEUR enmarca sus esfuerzos de trabajo en la "estrategia de investigación a largo plazo", constituida por tres áreas de investigación, una de las cuales se interesa en la dinámica social territorial. Dentro de ésta existe una línea específica titulada "formación social y medio ambiente". Es este campo de estudio el que se ha visto fortalecido, pioneramente, por el esfuerzo de la institución y por el versado trabajo de Castañeda Salguero. Para el CEUR, que conmemora este año su vigésimo aniversario de fundación, la publicación de ésta obra pone de manifiesto la preocupación y el esfuerzo concretizado por la institución y sus investigadores. Durante 1,995, el CEUR hará otras publicaciones conmemorativas, como ésta que hoy entregamos con placer a la comunidad nacional e internacional. Marco Tulio Escobar 172LEMBaConservación de los recursos naturales17aEcosistemasvlacustreszGuatemala17aHidrologíazGuatemala17aHombrevInfluencia sobre la naturaleza17aHidrologíavHistoriazGuatemala17aDeterioro ambientalzGuatemala17aGeología